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FUNCIONES - BREVE HISTORIAL

 

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El cuerpo de las Capitanías de Puerto es la expresión de las antiguas Magistraturas especiales marítimas a las que se asignaba la tutela de la disciplina de la navegación, de los navegantes, y la administración y cuidado de los puertos. El origen de las modernas Capitanías puede individuarse ya en el siglo XI. Pasado el año Mil con sus pesadillas y sus tristezas, renacen nuevas esperanzas y nuevos ideales, con lo cual no tardan en florecer de nuevo en nuestras gentes el amor por el hacerse a la mar. Al frente de este volver a la vida se encuentran naturalmente las ciudades marineras ; sus naves hacen ruta hacia lugares cada vez más lejanos, mientras en la Patria se promulgan nuevas leyes del mar y se instituyen los magistrados que deben aplicarlas. El derecho marítimo va adaptándose poco a poco a las conquistas del vehículo "nave", uno de los principales instrumentos de riqueza, potencia y victoria. Las diversas prácticas y costumbres se recogen en un único cuerpo doctrinal: de este modo el derecho adquiere tal consistencia, que se confirma y pasa las fronteras del Estado para seguir la nave. Bajo diferentes nombres surgen de esta manera, en las Repúblicas Marineras, las Magistraturas especiales que muy pronto se consolidan con firmeza.

Repúblicas MarinerasRepúblicas Marineras

Ordinamientos Marítimos de los Estados Italianos

Los ordenamientos marítimos de nuestras Repúblicas Marineras, adaptándose a los sucesivos tiempos históricos, pasaron a los antiguos Estados Italianos. En el Granducato de Toscana era el Capitán del Puerto de Livorno quien dirigía las actividades de la marina mercante y la vigilancia en los puertos. En el Reino de las Dos Sicilias la vigilancia sobre la navegación, la policía y los puertos eran competencia del Ministro de la Marina; en los puertos más importantes se instituyeron Comisarías marítimas compuetas por el Capitán del Puerto y el Inspector de Aranceles y Dacios. En los Estados de Cerdeña la administración de la Marina Mercante estaba en manos de Cónsules y Vicecónsules y el servicio de los puertos en las de los Capitanes y Oficiales de Puerto. Cónsules y vicecónsules, herederos de las más antiguas tradiciones de las Repúblicas Marineras, eran funcionarios civiles y debían ocuparse también de la sanidad marítima, además de los servicios periféricos de la marina mercantil. Capitanes y Oficiales del Puerto eran en cambio militares, pertenecían al Cuerpo de Estado Mayor de los Puertos, con ordenamientos y jerarquías iguales a las del Estado Mayor de la Marina Real, y de ellos dependía el mando y la dirección de los servicios técnicos y de la policía de los puertos.

La constitución del Cuerpo de las Capitanías de Puerto y del Inspectorado General

Han transcurrido más de 130 años desde que se constituyó el Cuerpo de Capitanías de Puerto. Fue con el Real Decreto del 20 de julio de 1865, número 2438, que los sabios administradores del Reino, advirtiendo la exigencia de una unidad directiva para la disciplina de todas las actividades marítimas y portuarias, realizaron la fusión de los dos organismos a los cuales había sido asignada hasta entonces, es decir el Cuerpo de Estado Mayor de los Puertos y los Cónsules de Marina. Cuerpo militar el primero, con atribuciones de carácter esencialmente técnico limitadas al ámbito del puerto, y cuerpo civil el segundo, con atribuciones principalmente administrativas.

El joven Cuerpo, que sumaba las funciones de orden técnico y militar propias del Cuerpo de Estado Mayor de los Puertos a las funciones administrativas propias de los Cónsules de Marina, se encontró así investido de una variedad de atribuciones vastas y complejas, conectadas entre sí por el objetivo que las originaba: el hecho tecnico de la navegación, en su doble aspecto de navegación mercantil y navegación militar. Los funcionarios estaban compuestos por (art.2 de la ley) Capitanes de Puerto de 1ª, 2ª y 3ª clase y Aplicados de Puerto. Los Capitanes de Puerto eran los jefes de los Departamentos Marítimos, los Oficiales de Puerto jefes de las Circunscripciones, mientras los Aplicados de Puerto constituían el grado incial de la carrera. Mientras se iba cada vez más delineando la compleja y multiforme actividad del Cuerpo de las Capitanías, de control y disciplina de toda actividad en el campo marítimo, se atribuían asimismo al Cuerpo competencias de verdadero carácter militar como, por ejemplo, la formación del servicio militar en la Marina de los jóvenes aptos para dicho servicio, y su iniciación a las armas.

La creciente intervención del Estado en todas las manifestaciones de la vida económica nacional, y la notable evolución de la navegación, ya sea desde el punto de vista tecnico que económico, determinó como lógica consecuencia, una incesante ampliación de funciones y mayores obligaciones del Cuerpo de las Capitanías.

Dicha ampliación no podía no influir en la misma organización del Cuerpo; de aquí, la necesidad de constituir un organismo directivo para coordinar, con criterio unitario, las diferentes actividades y servicio adscritos a las Capitanías de Puerto. Se constituyó pues con Real Decreto 8/ 12/ 1910 n. 857, el Inspectorado General del Cuerpo de las Capitanías de Puerto, con obligaciones de vigilancia y control sobre todos los Mandos de las periféricas Circunscripciones.

La profesionalidad del Cuerpo fue duramente valorada durante los momentos más decisivos de la vida nacional. Primero fue el conflicto italo-turco que comprometió a los funcionarios de las Capitanías en la organización preliminar del embarque de hombres y materiales, y en el desembarco en las costas africanas. El éxito de dichas operaciones, debido asimismo al eficiente funcionamiento de los servicios portuarios, tuvo como consecuencia la organización de los puertos en los territorios ocupados para asegurar el constante enlace de Italia con las orillas del mar africano. A las operaciones bélicas siguió la obra de pacificación de las poblaciones indígenas, realizada asimismo a través de oportunos ordenamientos jurídicos. Orgullo del Cuerpo es la elaboración de la legislación marítima, que se ha demostrado ser perfectamente adecuada a su objetivo.

Generale di Porto Ispettore Francesco MAZZINGHIGenerale di Porto Ispettore Francesco MAZZINGHI

Militarización del Cuerpo

El primer gran conflicto mundial sometió a las Capitanías a un severa prueba. Participaron a la movilización de las tropas militares, intervinieron en el empleo de la flota mercantil con objetivos bélicos, en la defensa de las costas continuamente expuestas a ataques, ejercieron la función de policía militar, y sobre todo aseguraron la organización y ejecución de las actividades portuarias indispensables para garantizar el abastecimiento de los ejércitos beligerantes, se confirmaron como ejemplos evidentes de la participación de las Capitanías al esfuerzo bélico.

Entre las misiones efectuadas, memorable fue su participación al salvamento del ejército serbio, desembarcado en los puertos italianos. La organización logística portuaria de aquella operación pesó esencialmente sobre las Capitanías de los lugares de llegada. Hay que recordar igualmente las expediciones en Egeo y en Albania, que obligaron a las nóminas de funcionarios y empleados a tareas de excepcional importancia.

Al final del conflicto siguió el trabajo concerniente el desmovilización del ejército, realizado contemporáneamente al nuevo inicio de las tareas civiles, realmente intensas tras la larga interrupción sufrida a consecuencia de la guerra.

En el mes de febrero de 1918 el ministro de la Marina asignó definitivamente a las Capitanías algunos servicios relativos a la defensa militar, con lo cual todas las personas del Cuerpo fueron militarizadas durante todo el tiempo de guerra, hasta seis meses después de la firma de los tratados de armisticio. La militarización quedó definitivamente establecida en el mes de noviembre de 1919.

En el mes de septiembre de 1923 el Cuerpo de las Capitanías fue incluído entre los demás Cuerpos militares de la Marina Real. Dicha disposición ha tenido una importancia muy particular, o sea la de dar la definitiva y actual fisonomía al Cuerpo, ya que consagraba así el pleno reconocimiento del carácter esencialmente militar que siempre mantuvo, desde su fundación en el lejano 1865.

Durante el período comprendido entre el primer y segundo conflicto mundial, a los Oficiales del Puerto fueron asignadas arduas tareas en el conflicto italo-etiópico y en sucesivos conflictos. En los lugares de llegada de las tropas, fueron ellos quienes se empeñaron para organizar las expediciones, y mantuvieron íntegra y constante la afluencia a los puertos de todo lo que necesitaban las acciones bélicas, viajando a bordo de los buques que transportaban hombres y medios como comisarios militares.

El Inspectorado General de las Capitanías de Puerto fue substituído por la Comandancia General, con decreto del 11 de noviembre de 1938, estableciendo en él las atribuciones y ordenamiento de la nueva Comandancia General ( que debía dirigir un Almirante de Escuadra), de las nóminas de funcionarios y empleados militares y civiles de las Capitanías de Puerto, así como de su organización interna, los servicios militares de la gente de mar, los barcos y los puertos mercantiles.

Bandera y medallasBandera y medallas

Al desencadenarse el segundo conflicto mundial, que implicó a Italia obligándole a atravesar momentos realmente trágicos, una violenta ofensiva militar adversaria se descargó particularmente sobre nuestros puertos y vías de comunicación marítimas. Las operaciones en el lejano Oceano Indiano, en el Mediterráneo y las costas africanas implicaron a los Oficiales, Suboficiales, Graduados y funcionarios del Cuerpo en la defensa costera y en los planes logísticos, en la organización portuaria de los territorios temporáneamente ocupados y en otras múltiples tareas militares. Y numerosos fueron los episodios heroicos en los que, en aquellos años, se arriesgaron las Capitanías acomunadas a todas las fuerzas armadas FF.AA.: de ellos quedó constancia en el patrimonio de recompensas al Valor Militar conseguido por los funcionarios de las Capitanías, consistente en:

- 9 Medallas de Plata;

- 27 Medallas de Bronce;

-83 Cruces de Guerra al Valor;

-67 Encomios Solemnes al Valor

además de numerosas otras condecoraciones al Valor de Marina y al Valor Civil.

Y llegó el 8 de septiembre de 1943. Casi la totalidad de la marina mercantil italiana fue embargada o fletada por el Estado y los puertos se pusieron bajo el control de las autoridades militares. Aquel día, por la noche, en los puertos italianos en los que fue materialmente posible, las autoridades marítimas dieron orden a las naves nacionales, y es decir a las personas en aquel momento presentes a bordo, para que las hundieran, o bien partieran inmediatamente o cometieran actos de sabotaje. Las órdenes fueron cumplidas si ello fue posible. No olvidemos cuántos oficiales, suboficiales, y personas de grados inferiores de las Capitanías sufrieron el calvario de los campos de concentración.

Del Comisariado para Italia del Norte al Ministerio de la Marina Mercante.

La trágica fractura que se creó como consecuencia del armisticio, condujo al Norte a la institución de una Dirección General de la Marina Mercante, y un Mando General de las Capitanías de Puerto con sede primero en Verona y luego en Milán. La Dirección General y el Mando de las Capitanías de Puerto, a pesar de sus muy reducidas funciones y su jurisdicción limitada dadas las circunstancias, lucharon por salvar el patrimonio naval mercantil y establecimientos portuarios, así como la tutela de la gente de mar y de los navieros. En 1948 la Comandancia General de las Capitanías de Puerto - reconstituído como Inspectorado General de las Capitanías de Puerto, al mando del Oficial General de grado más elevado o de mayor edad del Cuerpo en servicio permanente efectivo - y el Cuerpo de las Capitanías, pasaron a depender del Ministerio de la Marina Mercante para atender a los pertinentes servicios de su instituto. En los años inmediatos de postguerra, enormes ha sido los daños causados a obras e instrumentos portuarios, y casi total la destrucción de nuestra flota.

Pero las intrínsecas energías del pueblo italiano realizaron el milagro de la reconstrucción, y en el sector marítimo, de fundamental importancia para nuestra misma subsistencia, se llevó a cabo la rehabilitación de los puertos y la reconstrucción de la flota. Al crecimiento económico siguió el político, las nuevas relaciones internacionales, y con todo ello, nuevos compromisos de carácter económico y militar. En el marco de dichos compromisos emerge de nuevo la posición relevante que compite al Cuerpo de las Capitanerías de Puerto, que se concreta en las nuevas atribuciones para los más varios opbjetivos. Se trata de atribuciones específicamente técnicas, administrativas, económicas y militares, todas ellas unificadas en el fenómeno de la navegación, y que las califica e integra en el contenido.

La Guardia Costera

Con decreto interministerial del 8 de junio de 1989, se constituyen en "Guardia Costera", los departamentos del Cuerpo de las Capitanerías de Puerto con funciones de tipo técnico-operativo y que representan por lo tanto una articulación del mismo Cuerpo.

Dicho procedimiento con el cual se constituye formalmente también en nuestro país la Guardia Costera, en realidad no ha hecho más que reconocer como tal el servicio que, desde siempre, ya ejercían a lo largo de las costas y en el mar las Capitanías de Puerto.

Genrale di Porto Ispettore Francesco MAZZINGHILogo de la "GUARDIA COSTIERA"

A semejanza de lo que sucede en todas las naciones, las unidades navales y aéreas del Cuerpo, además de llevar escrito "Guardia Costera", han adoptado la tradicional banda en diagonal de color rojo en el casco o sobrequilla que en todo el mundo distingue la flotilla de la Guardia Costera de los demás entes o cuerpos de policía estatales.

Dicho "logo", sin embargo, en homenaje a los colores de la bandera nacional y a la pertenencia del Cuerpo de las Capitanías a la Marina Militar, se dibuja como faja tricolor en la que la raya roja tiene una extensión predominante, y que lleva al centro la tradicional ancla negra de la Marina sobre campo circular blanco.

La Comandancia General del Cuerpo de las Capitanías de Puerto

En el año 1994, con la ley de reforma portuaria, el Inspectorado General ha sido elevado a Comandancia General del Cuerpo de las Capitanías de Puerto, dirigido por un Comandante General. Ha habido así un salto calificativo de fundamental importancia que ha consentido y consentirá mayor autoridad en el desarrollo de la organización general y al fin poder mejor hacer frente a las funciones institucionales que el Cuerpo de las Capitanías debe desarrollar.